Dos de cada tres hogares vascos que necesitan reforma deciden posponerla por la recesión. El 66% de los edificios tiene una accesibilidad deficiente y el 76% no tiene ascensor, en un parque de viviendas como el vasco en el que el 42% supera el medio siglo de antigüedad.
27/08/2013
La reforma de esa fachada que se cae a trozos o la colocación del esperado ascensor para dejar de subir a pulso las compras del súper tendrán que esperar. La crisis económica provoca que dos de cada tres hogares vascos que necesitan acometer rehabilitaciones decidan posponerlas a más allá de un año, algunos de ellos con la esperanza de acometerla en los próximos cuatro años y otros sin ninguna fecha en el horizonte de comienzo de obra.
Si de por sí es difícil poner de acuerdo a la comunidad de vecinos, cuando el desempleo arrecia en la vecindad las obras que requieren una derrama especial acaban postergándose en el tiempo. Pero la urgencia es real en un parque de viviendas tan antiguo como el vasco, en el que el 42% de hogares fue construido hace más de medio siglo.
Estos y otros datos se desprenden del informe de Evaluación de Rehabilitación y Regeneración Urbana 2012, publicado por el Observatorio Vasco de la Vivienda este verano, que revela que en cuatro años ha descendido la cifra de viviendas rehabilitadas con subvención del Gobierno Vasco.
Y es que la crisis frena también la rehabilitación de edificios de viviendas en Euskadi. Según una encuesta que se incluye en el informe del Observatorio Vasco de la Vivienda, 75.000 hogares vascos aseguran tener necesidad de acometer algún tipo de rehabilitación. Pero la mayoría de ellos tendrá que esperar a tiempos de bonanza económica. De hecho, solo 44.000 de estos propietarios creen que podrán llevar a cabo las obras en el plazo de cuatro años. De ellos, 24.000 aseguran que podrán ejecutar la reforma deseada durante el próximo año.
Según recuerdan en el Observatorio de la Vivienda, la encuesta recoge datos de 2011 y pregunta por necesidades referidas a rehabilitaciones de elementos comunes del edificio o a reformas en elementos propios superiores a 3.000 euros.
El ascensor y la fachada
Según los datos del sondeo, el 47% de los propietarios que manifiestan necesitar una rehabilitación en la vivienda aseguran que requiere una reforma en los elementos comunes del edificio, el 20,1% en elementos comunes y privativos, mientras que el 32,8% solo en privativos.
Entre los primeros, la colocación de un ascensor (34,6%) se lleva la palma en el ranking de necesidades. No en vano, como recoge el propio informe del Observatorio Vasco de Vivienda, el 76% de los edificios de viviendas de Euskadi carece de ascensor. En segundo lugar, la obra más requerida es la reforma de la fachada (29,8%), seguida del tejado (19,9%).
En cuanto a los elementos privativos, el cambio del baño y la cocina (39,2%) es la reforma más necesitada, seguida de la colocación de nuevas ventanas (26,6%) y el cambio de suelo (22,5%).
Según se detalla en el informe, el 21% de los encuestados preferiría cambiar de vivienda en lugar de rehabilitarla. Eso sí, la mayoría no lo hace «por motivos económicos».
Rehabilitación subvencionada
El freno en la rehabilitación de viviendas no solo se aprecia en las obras que se desean y se posponen en el tiempo por la crisis. También se refleja en las solicitudes de ayudas públicas para acometer estas reformas. Según los registros del citado informe, la cifra de propietarios que solicitan subvenciones al Departamento de Vivienda del Gobierno Vasco (ahora Empleo y Asuntos Sociales) para rehabilitar sus viviendas sigue a la baja desde 2010 y acumula un descenso del 25%.
El año pasado, en concreto, se concedieron ayudas para 15.529 viviendas, cerca de un millar menos que en 2011 y cinco mil menos que en 2009. Eso sí, en 2012 creció el montante total de las subvenciones (hasta los 16,98 millones de euros), después de dos años seguidos de caídas. En todo caso, si se toma como referencia la cifra de expedientes de ayudas, tras dos años de descenso creció muy levemente el año pasado en diez nuevas solicitudes.
El montante medio de ayuda concedido en 2012 fue de dos mil euros por vivienda en los casos de rehabilitación en lugares declarados como zonas de rehabilitación integrada y de mil euros en las actuaciones 'aisladas' (la mayoría).
En todo caso, la rehabilitación de elementos comunitarios (fachada, tejados...) supuso el 96% del total de las ayudas (16,39 millones, 7,1 de ellos en ayudas directas a la comunidad y 9,2 millones a particulares), mientras que el 4% restante (597.000 euros) se destinó a ayudas a propietarios para acometer reformas de carácter individual.
Asimismo, también han descendido los préstamos 'blandos' que el Gobierno Vasco concede para acometer estas obras, merced a un acuerdo entre el Ejecutivo y las entidades financieras. En este caso, la caída es aún mucho mayor (-38% en tres años). Si en 2010 se concedieron 785 préstamos por valor de 3,5 millones de euros, el año pasado la cifra fue de 291 préstamos por 2,2 millones.
Parque antiguo
El informe del Observatorio alude además al perfil de las personas que solicitan ayudas públicas para rehabilitar las viviendas. En los expedientes de rehabilitación de elementos individuales, el 58% de los titulares son mujeres, mientras que en las rehabilitaciones comunitarias el porcentaje de mujeres es del 49%.
Este análisis refleja además «un progresivo crecimiento de la presencia de las personas mayores de 65 años entre los beneficiarios de ayudas a la rehabilitación». En concreto, en 2012, el 54% de las personas que recibieron ayudas para reformar la casa tenían 65 años o más.
El estudio del Observatorio hace referencia además a la antigüedad del parque de viviendas en Euskadi para dejar patente las necesidades de rehabilitación. El 42% del millón de viviendas existente actualmente en la Comunidad Autónoma Vasca ha sido construido antes de 1961. Esa proporción se reduce al 31% en Araba pero asciende al 45% en el caso de Gipuzkoa y Bizkaia.
El caso del territorio guipuzcoano es especial, ya que el 21% de los edificios de viviendas es anterior a 1900 y solo el 10% ha sido construido en la última década.
Según el informe, precisamente a causa de la antigüedad del parque de viviendas de Euskadi, el 66% de los edificios de pisos no cumple con la normativa de accesibilidad (unos 108.000 edificios).
Asimismo, el Observatorio alude también a la antigüedad a la hora de hacer referencia a la segunda carencia importante del parque de viviendas: la eficiencia energética. No en vano, como explican en el informe, «la mayoría del parque fue edificado cuando todavía no existía ninguna normativa que contemplara las exigencias d eficiencia energética en la edificación de edificios.» Hoy en día, en cambio, las cosas han cambiado. Desde el pasado 1 de junio, todas las viviendas ya construidas que salgan al mercado deberán disponer de un certificado energético y su correspondiente etiqueta que informe a los compradores de las características del piso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario